La mejor rutina matutina es la que te prepara mental y físicamente para el día que tienes por delante.
¡No tema! Alcanzar este objetivo es más sencillo de lo que parece...

Despertarse bien
¿Qué es lo primero que haces al despertarte? Pista: Es no deberías revisar tu teléfono¡! Coger la tecnología en cuanto abres los ojos aumenta el estrés y la ansiedad, te roba tiempo y atención en un momento crucial del día y prepara tu cerebro para la distracción.
En lugar de eso, probablemente deberías coger un gran vaso de agua, preferiblemente con zumo de limón o agua de coco. Después de dormir entre 6 y 8 horas, el cuerpo puede deshidratarse bastante. Engullir un gran vaso de H2O con algunos minerales añadidos como los que se encuentran en el zumo de limón o el agua de coco te ayudará a adelantarte a tus necesidades de hidratación. Una hidratación adecuada es vital para mantener los niveles de energía, la concentración y la buena salud en general.
Si compartes la cama con tu pareja y te levantas antes que ella, ¿por qué no le haces la mañana más especial con un beso, unas cosquillas o unos susurros cariñosos? Es una forma estupenda de estimular las endorfinas, reforzar vuestro vínculo y, lo más importante, ¡es mucho mejor que despertarse con el despertador! Puede que pronto descubras que tú también recibes más llamadas románticas.

Crear hábitos saludables

Aunque beber agua es casi con toda seguridad lo primero que puede hacer cada día, los pasos siguientes son mucho más personalizables. Prueba a ver qué te funciona mejor.
Si tienes hijos a los que les encanta despertarte temprano, puedes integrarlos en tu rutina matutina. Así aprenderán buenos hábitos desde pequeños y a ti te resultará mucho más fácil empezar el día de la forma que más te guste.
Duchas frías
Una práctica popular y muy eficaz es empezar el día con una ducha fría (o, al menos, empezar la ducha fría). Una dosis diaria de agua fría se ha demostrado que aumenta el estado de alerta, reduce el estrés e incluso ayuda a perder peso.
La mayoría de nosotros nos burlamos de esta idea, como si fuera algo que sólo haría un lunático. Es cierto que los primeros días son un shock para el sistema, pero de eso se trata. Muchas personas que prueban este método pronto se vuelven adictas al subidón de alerta que te invade casi tan rápido como el agua. Además, el grifo caliente está al alcance de la mano.

Respiración, movimiento y meditación
Aprender algunas técnicas de respiración también puede ser de gran ayuda por la mañana y a lo largo del día. Puede ser algo tan sencillo como cerrar los ojos y concentrarse en el ritmo de la respiración. Respiración consciente y meditación son formas seguras de reducir el estrés, aumentar la concentración y fomentar una sensación de bienestar general. Tomarse unos minutos para cerrar los ojos y respirar es también una buena oportunidad para visualizarse a sí mismo completando tareas importantes o superando retos que le esperan.
Los estiramientos, el yoga o cualquier forma de ejercicio ligero o moderado proporcionarán beneficios similares. Una simple postura del Niño, un par de Saludos al Sol o un breve paseo son más que suficientes. Si prefieres algo más intenso o tienes un horario flexible, prueba a apuntarte a una clase, a un equipo deportivo o al gimnasio. Participar en deportes o actividades de equipo te ayudará a crear un sentimiento de camaradería y pertenencia. Pero también es beneficioso ir por libre. Los deportes individuales son estupendos para desarrollar la disciplina, la confianza y la autosuficiencia. Es difícil equivocarse con este paso. Sé creativo o simplemente disfruta con cualquier ejercicio que te parezca adecuado.

La importancia del desayuno
Intente terminar su rutina matutina con un desayuno saludable. Una vez más, tú decides lo que más te conviene. Intenta evitar los alimentos ‘pesados’, como la carne y el pan. Los batidos, los cereales integrales y la fruta son formas estupendas de obtener energía duradera y, además, son fáciles de digerir.
Lo mejor es comer raciones pequeñas o moderadas a primera hora del día. Esto se debe a que el sistema digestivo, al igual que el resto del cuerpo, tarda algún tiempo en ponerse a pleno rendimiento. Si quemas muchas calorías durante tu entrenamiento matutino, asegúrate de sustituirlas por una comida sana que proporcione a tu cuerpo y a tu mente el combustible que necesitan para impulsarte hacia el éxito.







Mantener una rutina matutina saludable
Hacer una lista que puedas pegar en la pared o en el techo te ayudará a llevar estas ideas del sueño a la rutina. Ver tus objetivos cada día al levantarte es la mejor forma de mantenerte motivado mientras creas nuevos hábitos.
Formar (o romper) un hábito suele llevar unos 60 días. Esto significa que tendrá que ser muy consciente durante los dos primeros meses mientras crea su nueva rutina. La buena noticia es que pronto descubrirá que esos buenos hábitos están tan arraigados como los malos que tanto le costó abandonar.
Por último, recuerde siempre que la mejor rutina matutina es la que funciona para
en el momento en que lo necesitas. La vida está en constante cambio. Si puedes encontrar
el equilibrio entre crear una rutina saludable y seguir siendo abierto
para cambiar, le esperan buenos días.




